
Por ejemplo, en pruebas de radiografía, los resultados se pueden interpretar a través de la visualización de imágenes que muestran la estructura interna del objeto. Los profesionales pueden buscar características específicas, como grietas, porosidad, inclusiones, etc.
En pruebas de ultrasonido, los resultados se pueden interpretar a través de la visualización de gráficos que muestran las señales reflectadas por la superficie del objeto. Los profesionales pueden usar esta información para determinar la presencia de discontinuidades o imperfecciones en la estructura.
En cualquier caso, es importante tener en cuenta que la interpretación de los resultados de las pruebas no destructivas no debe realizarse de manera aislada, sino que se requiere una evaluación integrada de varios factores, como la naturaleza y la edad del objeto, las condiciones de servicio, los códigos y normas aplicables, entre otros.
