1.- Inspección visual: se utiliza para detectar defectos superficiales y para evaluar la integridad de la superficie.
2.- Medición de ultrasonido: se utiliza para medir la densidad y el grosor de los materiales y para detectar defectos internos.
3.- Termografía: se utiliza para detectar puntos calientes y para evaluar la integridad de los componentes eléctricos y mecánicos.
4.- Radiografía: se utiliza para detectar defectos internos en los materiales.
5.- Prueba de penetrantes líquidos: se utiliza para detectar defectos en la superficie de los materiales.
6.- Pruebas de inducción magnética: se utilizan para detectar defectos en metales conductores.
7.- Pruebas de espectroscopía: se utilizan para analizar la composición de los materiales.
8.- Pruebas de resonancia acústica: se utilizan para medir la densidad y la elasticidad de los materiales.
9.- Pruebas de difracción de rayos X: se utilizan para analizar la estructura cristalina de los materiales.
10.- Tomografía: se utilizan para generar imágenes tridimensionales de los objetos y materiales.
Esta lista no es exhaustiva, existen muchas otras técnicas y métodos de pruebas no destructivas. El tipo de prueba a utilizar dependerá del objeto o material a ser evaluado y del objetivo de la prueba.
